Un sueño inspirador Un día lluvioso de julio, mientras el Ángelus llamaba a la oración, Pollinberto, el peluche amarillo de patas chuecas, tuvo una visión. Soñó con un grupo de peluches bailando en la plaza del pueblo de Jiquilpan, Michoacán, contagiando de alegría a todos los presentes. La idea cobra vida Pollinberto, consciente de que a la gente de Michoacán le encanta el baile y la fiesta, estaba decidido a hacer realidad su sueño. A pesar de tener dos patas izquierdas, estaba dispuesto a aprender a bailar y contagiar su entusiasmo a los demás peluches. Nace el "Baile de los Peluchines". Un sábado por la tarde, Pollinberto reunió a sus amigos peluches y les presentó su idea. Con gran entusiasmo, todos aceptaron participar en el proyecto. Comenzaron a ensayar en secreto, aprendiendo pasos de baile tradicional michoacano y mezclándolos con movimientos de K-pop coreano, un estilo que también era muy popular entre la gente. Éxito rotundo El día del debut llegó, y l...